CAPITULO 16 SOLDADURA
La soldadura es un
procedimiento por el cual dos o más piezas de metal se unen por aplicación de
calor, presión, o una combinación de ambos, con o sin aporte de metal. El calor
puede ser aportado por llama (por ejemplo, producida por la combustión de una
mezcla de gas combustible con aire u oxígeno), arco eléctrico entre el electrodo
y la pieza a soldar o resistencia eléctrica ofrecida por la corriente al pasar
entre las piezas a soldar.
Los procesos de soldadura
implican una serie de riesgos nada desdeñables de diversa naturaleza:
Relacionados con las energías
utilizadas: Energía eléctrica (electrocución, quemaduras, etc.). Llamas
(quemaduras, incendios, etc.). Manejo de gases (explosión, incendios,
quemaduras, etc.).
Relacionados con el proceso en
sí: Generación de radiaciones no ionizantes (perjudiciales para los ojos y la
piel). Generación de gases y humos tóxicos (su composición dependerá del
electrodo, los metales a soldar, la temperatura, etc.).
Soldadura eléctrica y corte
por arco de plasma
Dentro de la soldadura
eléctrica cabe distinguir dos tipos básicos:
-Soldadura por resistencia
-Soldadura al arco
Soldadura por resistencia: Este
tipo de soldadura se basa en el efecto JOULE, mediante el cual, el calor
necesario para fundir los metales que intervienen en la operación (generalmente
el estaño) procede del calor producido al calentarse un electrodo que actúa
como resistencia eléctrica al pasar una determinada intensidad de corriente:
Soldadura por arco: En
este tipo de soldadura, la fuente de calor proviene del arco eléctrico que se
produce al aproximar dos elementos metálicos en tensión, alcanzándose
temperaturas del orden de 3000 ºC.
Los riesgos más frecuentes que
se derivan de este tipo de soldadura son básicamente:
-Contacto eléctrico
-Contacto térmico
-Incendio
-Inhalación de humos
Equipos de protección
individual para soldar al arco
El equipo de protección
personal estará compuesto por los siguientes elementos:
-Pantalla de protección de
cara y ojos.
-Guantes largos de cuero.
-Mandil de cuero.
-Calzado de seguridad
aislante.
-Precauciones de carácter
general
Soldadura autógena y oxicorte:
En
este tipo de soldadura, así como en el oxicorte, la fuente de calor proviene de
la combustión de un gas, en muchos casos el acetileno. Ambas operaciones son
análogas y por tanto, su estudio se aborda conjuntamente. La figura 4 muestra
un equipo de soldadura autógena, en el que pueden apreciarse las botellas de
gas y el soplete.
Los
riesgos más frecuentes que se derivan de este tipo de operaciones son muy
similares a los de la soldadura eléctrica al arco, con algunas diferencias, es
decir:
-Contacto térmico
-Incendio
-Inhalación de humos
-Caída de las botellas
Condiciones generales de
seguridad
-Se debe comprobar que ni las
botellas de gas ni los equipos que se acoplan a ellas tienen fugas.
-Proteger las botellas contra
golpes y calentamientos peligrosos.
-Antes de acoplar la válvula
reductora de presión, se deberá abrir la válvula de la botella por un corto
periodo de tiempo, a fin de eliminar la suciedad.
-Las mangueras deben
encontrarse en perfecto estado de conservación y admitir la presión máxima de
trabajo para la que han sido diseñadas.
-Todas las uniones de
mangueras, deben estar fijadas mediante abrazaderas, de modo que impidan la
desconexión accidental.
-Nunca debe utilizarse una
llama abierta.
-No se debe comprobar la
salida de gas manteniendo el soplete dirigido contra partes del cuerpo, ya que
puede inflamarse la mezcla gas-aire por chispas dispersas y provocar quemaduras
graves.
-El soplete debe funcionar
correctamente a las presiones de trabajo y caudales indicados por el
suministrador.
-Al terminar el trabajo, se
debe cerrar la válvula de la botella y purgar la válvula reductora de presión.
Asimismo, los aparatos y conducciones no deberán guardarse en armarios cerrados
ni en cajas de herramientas.









